EL YOGUR MILBONA
Me he hecho consumidor devoto, fan, que se dice ahora, de
los yogures Milbona. Es una marca del Lidl. El Lidl ha renovado mis sensaciones
como consumidor. Comprar en el Mercadona a veces parece una experiencia
comunista. Al Hacendado le falta ya una cartelería soviética. Ir al Lidl es
ampliar el abanico, es renovar esa sensación frenética del capitalismo: elegir.
Los Milbona me han seducido por algunas razones. Lo primero es que son poco
densos y no demasiado cremosos. Detesto el sabor a fermentación que me dejan
los yogures. Cuando me tomo un yogur de fresa quiero que sepa a fresa, nada de
recordarme al final que todo eso proviene de la vaca. Milbona hace un yogur
lejanamente lechero. Además, prescinde del color. Al no llevar colorantes,
todos los milbonas son blancos. Esto al principio fue un choque para mí y una
gran contradicción: iba contra mi experiencia del yogur como producto no
necesariamente lácteo. Después, a medida que los saboreaba, me daba cuenta que
como les pasa a las personas que pierden algún sentido, perder el color
acrecentaba la sensación del sabor. La fresa, blanca, era más, cómo diría... más
gustativamente fresa. Los Milbona nos enfrentan al producto sin colorantes, a
la madurez del yogur sin colorines y eso devuelve el acto de comer al paladar.
Creo que en el futuro los productos alimenticios han de ser así, menos
visuales. El colorante, reconozcámoslo, no es necesario para el adulto y tomar
el yogur blanco con sabor a cualquier cosa nos reeduca.
Deconstruye el yogur y nos hace más conscientes de la naturaleza ilusoria de esa industria.
Los Milbona además tienen un colorido muy alegre, que se
sale de lo que aquí impusieron los Danone. Yo diría que hasta son horteras.
Además, son altos y algo más estrechos de modo que (y esto es importantísimo) cuando los terminas y los dejas con la cucharilla dentro no se vencen.
Todas estas maravillas las pensaba yo con admiración
cateta, convencido de que el yogur era alemán. Pero no, están hechos en
Portugal.
Algo mourinhista y saudoso, poco comprendido, tienen estos yogures sin color
ni lechosidad.


